Entre Tortugas y Capibaras. Zona de Santa Fé

by - octubre 02, 2018

Santa Fé es un distrito que se encuentra en la provincia de Veraguas, unos 50 km al norte de Santiago. Antes de emprender nuestra vuelta a la capital, decidimos pasar por esta zona. Pese a que el desvío nos comió un par de días, fue uno de los puntos que más me gustaron del viaje. Y es que era difícil no caer enamorado del verde parque nacional de Santa Fé:




Quiero empezar diciendo que aunque 50km puedan parecer pocos, la verdad es que se hacen bastante largos y más, si como nosotros, se conducen en plena noche. Para llegar al pueblo de Santa Fé hay que coger la carretera 33 desde Santiago y hasta el pueblo de San Francisco la conducción es bastante buena. A partir de ahí la carretera se estrecha, no hay iluminación (tampoco mucho tránsito) y comienza el vaivén de subidas, bajadas y curvas. El pueblo parece más pequeño de lo que realmente es (unos 3000 habitantes) ya que las casas, los comercios y demás servicios se encuentran desperdigados por la ladera de la montaña.

Santa Fé

No os dejéis engañar por las apariencias, sin agua caliente y casi un día sin luz


Pese a ser un lugar tan bucólico fue donde vimos que el turismo aún estaba bastante por explotar. No había muchos alojamientos y los que existían aún no estaban del todo preparados. Donde nos alojamos se fue la luz y estuvo casi un día sin volver, además de no tener ducha con agua caliente. Así que si vais por la zona preguntad antes los servicios que da el alojamiento y no os fiéis de lo que ponga en las páginas de reserva. Preguntamos en el alojamiento qué nos recomendaban visitar y como disponíamos de transporte propio nos dieron indicaciones para ir a hacer una pequeña caminata por el parque nacional. Llegamos hasta el lugar indicado a través de una carretera secundaria preciosa, entre verdes montañas, ríos y alguna que otra cascada. La cantidad de vegetación era impresionante.

Gala echando una foto al paisaje

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Pensábamos que íbamos a llegar a alguna entrada oficial del parque donde hubiera algún guarda o lugar donde contratar un guía, pero no. Al aparcar en un una especie de descampado se acercaron unos chiquillos y Cristian nos dijo que el haría de guía por la jungla hasta unas cascadas, nos pasó un palo a cada uno para ser usado como bastón y le seguimos. Al ser una zona montañosa la temperatura era algo más suave, pero la cantidad de humedad era muy alta y al llevar manga larga (para evitar mosquitos y rozaduras) el calor era insoportable. Después de unos 10 min caminando entre el barro llegamos a la primera parada, la primera de las cascadas.

De camino a la cascada

En la cascada

Cristian nos preguntó si queríamos seguir, pero para ello deberíamos cruzar el río. Así que nos descalzamos y montamos toda la parafernalia para no mojar mucho las cosas. El paso era resbaladizo y era fácil caerse. En cuanto cruzamos al otro lado decidimos dejar una mochila apartada con unas cuantas cosas ya que lo que quedaba de camino pintaba más empinado y embarrado. Poco a poco fuimos llegando al lugar. La segunda cascada estaba semi tapada por las rocas, pero se formaba una especie de piscina con el agua algo más calmada así que no dudamos en disfrutar de un baño en ese maravilloso paisaje.

Gala entre las rocas

Disfrutando del baño
En ese momento descubrimos que la mejor manera de andar entre las rocas era con los calcetines puestos y así lo hicimos. La tracción mejoró mucho y pudimos deambular por la zona sin problema. El camino continuaba cuesta arriba hasta la parte alta de la cascada, pero decidimos pasar más tiempo disfrutando del baño para luego volver a donde habíamos dejado las cosas. En total habíamos estado unas horas y la verdad habíamos disfrutado mucho. Pese a que Cristian nos indicó que a veces se ven algunas culebras nosotros solo vimos arañas, pájaros y poco más.

Parque Nacional de Santa Fé

 Por el parque hay más zonas que visitar y diferentes caminatas, bien para pasarse unos días por la zona. Incluso la carretera que llega hasta el mar caribe dicen que es una pasada. Como el tiempo no nos sobraba decidimos visitar más cosas del pueblo. En este caso fuimos a una granja orgánica, la de María y Chon. La verdad que la visita merece la pena, son una familia muy agradable que te explican todo lo que cultivan y producen (diferentes vegetales y animales), pero sobre todo te explican el procesado de café que ellos mismos realizan. También tienen un jardín de orquídeas precioso y de todo tipo. Puedes bien pagar por la visita o por la visita y luego cena, y como nos gusta más comer que otra cosa por supuesto elegimos la segunda opción. Sin ser nada del otro mundo la comida estaba rica y más casera imposible.

Caminando hacia la finca de María y Chon

Relajados en la finca

Las distintas transformaciones del grano de café tras su procesado


Como resumen decir que la zona de Santa Fé bien merece una visita, quizás un día más habría sido suficiente para ver un poco más de esa zona tan selvática y bonita y si lo tuyo son las caminatas bien puedes pasar varios días. También había rutas en bicicleta y para hacer deportes acuáticos. Sin duda una zona muy recomendable visitar.

Otros capítulos del diario:

Santa Catalina y Coiba 
Zona de Boquete 
Zona de Santa Fé
San Blas y Playas del Pacífico
Panamá City y Alrededores

Itinerario

Día 0. Llegada a Panamá City.
Día 1. Panamá Santa Catalina
Día 2. Isla Coiba.
Día 3. Santa Catalina-El Río Encantado.
Día 4. Boquete. Aguas termales.
Día 5. El Río Encantado-Cangilones de Gualaca-Playa de las Lajas-Santa Fé
Día 6. Parque Nacional de Santa Fé.
Día 7. Santa Fé-Playa Río Mar-Ciudad de Panamá
Día 8. Panamá City-Archipiélago San Blas
Día 9. Isla Naranjo Chico-Panamá City
Día 10. Panamá City.
Día 11. Parque Nacional de la Soberanía. Canal de Panamá.
Día 12. Panamá City-Madrid.



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