Pan in Japan: Shinkansen, Ramen to Onsen. Día 2: +Tokyo

by - mayo 26, 2020

DEGUSTANDO TOKYO

Por la tarde llegaría Fer así que decidí aprovechar la mañana para visitar más cosillas de Tokyo, como tenía el billete de metro pues el transporte no iba a ser un problema. Mi primer desayuno en japón lo hice en un combini (diminituvo de convenience store) que no es sino un mini supermercado pero que abre durante más tiempo que los normales (incluso algunos son 24h). Entrar en un combini es toda una experiencia, sí, encuentras muchas cosas comunes a una tienda de alimentación Europea pero también cosas que jamás sospecharías encontrar. Mi desayuno fue a base de exquisitos onigiris de distinto sabor y una botella de té con leche. Todos conocemos la zona de bebidas frías en este tipo de tiendas donde solemos comprar refrescos y cervezas, lo que me llamó la atención es que existía una zona de bebidas calientes ya envasadas: cafés y tés de todo tipo, muy curioso la verdad. Los combinis suelen tener una zona con sillas y microondas que el cliente puede utilizar así que allí me senté a desayunar.


Degustando un onigiri y mi botella de té

Cogí el tren hasta Harajuku y de allí me acerqué andando hasta el santuario shintoísta de Meiji o Meiji Jingu.  Para llegar al santuario hay una buena caminata tras cruzar el primer torii (o puerta) pero la verdad que el paseo es muy agradable a través de un parque con mucho bosque y naturaleza. Fue curioso ver que en medio de la urbe de cemento y cristal se pudiera encontrar este remanso de paz y tranquilidad ya que una vez dentro no ves ni un edificio que te pueda recordar que estás en Tokyo. La paz solo se ve perturbada por la cantidad de turistas (era sábado) una vez llegas a la entrada del santuario. Aunque había mucha gente por el camino al ser tan largo este no me dio esa sensación de lugar hiper turístico. El complejo tiene un santuario central y varios a los alrededores. A la entrada se encuentra la chōzuya, una fuente donde la gente se purifica antes de entrar al santuario. Una vez dentro me llamó la atención unas tablillas de madera donde la gente escribía sus deseos, también había unas urnas y papeles y boli donde podías escribir tu deseo y depositarlo. Justo cuando ya me iba a ir dio comienzo una ceremonia en la que los guardias separaron a los turistas dejando un camino en medio para que los sacerdotes shintoístas pudieran avanzar.
 
El Torii de entrada

Chozuya

El interior del santuario

Sacerdotes shintoístas
Caminando entre árboles y barriles de sake

Como hacía muy buen día en vez de meterme en el metro de nuevo decidí dar un paseo por Omotesando. Un barrio moderno con muchas tiendas de ropa de todo tipo de marcas y bastante frecuentadas por jóvenes. No recuerdo la marca pero en una de las tiendas incluso había cola para entrar. Mi siguiente destino fue el Palacio Imperial, que se encuentra en el barrio de Chiyoda muy cerca de la estación central de tren. Como el Palacio solo abre 2h por la mañana y otras 2h por la tarde no cuadró mi horario y simplemente me dediqué a pasear por los alrededores. El palacio está en una especie de parque gigante (1.15 km2) donde además de la residencia del Emperador se pueden encontrar otros edificios residenciales. Está construido donde antiguamente había un castillo y es que cuando llegas al lugar la idea predominante es la de una fortificación: gruesas murallas y canales que lo rodean con sus fosos y puentes.


Palacio Imperial

Cuando me refiero a gigante os podéis hacer una idea
 
El hambre empezaba a apremiar pero estando tan cerca del barrio de Ginza decidí darme una buena pateada por este barrio. Ginza es la milla de oro de Tokyo con sus tiendas de marcas de alto standing y mucha gente con traje y apariencias de tener dinero. Cansado de la opulencia fui hasta mi destino culinario y que sin duda no os debéis perder si os gusta comer de puestecillos rodeado de cientos de  turistas y locales. Mi siguiente destino fue el mercado exterior de Tsukiji. La pena es que hasta Octubre de 2018 aquí se encontraba el mercado de pescado más grande del mundo pero se movió más a las afueras ya que la zona que ocupaba tenía alto valor. El mercado exterior no es sino un amalgama de puestecillos de todo tipo de comida desde pulpitos hasta anguila al grill o la famosa tortilla japonesa o tamagoyaki,así como dulces de té verde y frutas y mochis. Yo me lancé a probar varias cosas, incluido el unagi. Quizás no es el lugar donde mayor calidad vas a encontrar pero sí el que te va a permitir degustar muchas cosas sin moverte mucho, eso sí preparaos para las muchedumbres.

Ginza
Algunas de las delicias del mercado
Puesto en el mercado

La marabunta en Tsukiji
 
Antes de ir a buscar a Fer como tenía algo de tiempo fui a recoger mi maleta hasta Shinjuku para ya hacer el check in en el albergue donde pasaríamos un par de noches (Ginza Imano Tokyo). El ansiado encuentro tuvo lugar en la estación de Hamamatsucho última estación del monorrail que lleva desde el aeropuerto de Haneda hasta Tokyo. El problema de quedar en estaciones en ciudades de Japón es que todas tienen diversas salidas (algunas hasta un par de decenas), por suerte solo tardamos unos pocos minutos en encontrarnos. Después de dejar la maleta en el albergue nos fuimos a comernos unos Udon en la cadena Hanamaru (de lo poco que había abierto para cenar a esas horas) por el barrio de Shibuya. Así Fer tuvo en 2 en 1, primero que se quedara un poco loco con el gentío del barrio y el cruce y luego a la hora de pedir en el restaurante a través de una máquina expendedora. Para acabar la noche fuimos a un pub en Ginza a echar unas cervezas. Buscando online decidimos entrar al Ginza 300 ya que es de lo más baratos de la zona y no cobran entrada (en muchos pubs sí lo hacen). Es un bareto pequeño en un sótano, para estar de pie, con solo una cerveza pero con el reconocimiento de preparar auténticos mojitos cubanos certificados por la embajada cubana en Tokyo (sí yo también me quedé loco al ver el cartel.

Udon (aceptables para ser de una cadena)

Entrando al bar que prepara auténticos mojitos cubanos
 
Allí cayeron un par de jarras de cerveza y en nuestro intento de probar una cerveza nueva cayeron también dos repulsivas jarras de red beer. De primeras sabíamos que no iba a ser una cerveza decente (ya que escasean en este país) pero no se nos había pasado por la cabeza que al pedir la red beer nos fuera a dar ESO. Os podéis imaginar nuestras caras cuando el camarero cogió dos jarras frías añadió un líquido rojizo y luego llenó lo que faltaba con cerveza rubia. Peores fueron cuando lo probamos y vimos que se trataba de cerveza y zumo de tomate, me cuesta pensar en una bebida que me haya sabido peor que esa. Decepcionados con la cerveza roja pero con la lección aprendida pateamos hasta el albergue que ya estaba bien bailada la pieza.

El maravilloso recuerdo

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Mapa del Viaje (Itinerario, restaurantes, alojamientos, lugares de interés)

En este mapa podrás encontrar todos los lugares de los que hablo y localizarlos en el mapa. Para disfrutar en su totalidad recomiendo abrirlo en página completa donde podrás elegir las capas que quieras y así te será más fácil navegar por él.





Itinerario 

Pinchando en ellos accederás al capítulo correspondiente del diario de viaje.
Introducción y Prólogo
Día 1. Tokyo
Día 2. Tokyo
Día 3. Tokyo
Día 4. Tokyo-Kanazawa
Día 5. Kanazawa-Kurobe-Kanazawa
Día 6. Kanazawa-Kyoto
Día 7. Kyoto-Miyajima-Hiroshima-Fukuoka
Día 8. Fukuoka
Día 9. Fukuoka-Osaka
Día 10. Osaka-Nara-Kyoto
Día 11. Kyoto
Día 12. Kyoto
Día 13. Kyoto-Gora
Día 14. Gora-Hakone-Gora
Día 15. Gora-Tokyo
Día 16. Tokyo
Dia 17. Tokyo-París-Dublín

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