Pan in Japan: Shinkansen, Ramen to Onsen. Día 12: + Kyoto

by - febrero 24, 2021

 KYOTO A MIS PIES

 Si algo caracteriza a Kyoto con respecto a las otras grandes urbes de Japón además de sus años de historia y miles de templos, es el transporte. En Kyoto el principal transporte público para ir de un lugar a otro son los autobuses. Y la verdad que la red no está mal pero es un poco más lioso que si hubiera un metro decente. Hoy tocaría tirar de mapa de autobús para cuadrar bien las visitas. No muy lejos del hostal estaba la parada de autobús que me llevaría hasta mi primera visita del día: Rokuon-ji o como más comúnmente se le conoce: el templo del pabellón dorado (Kinkaku-ji). 

Momiji en un árbol a la entrada de Rokuon-ji

Se trata de un templo zen en el que sus paredes están recubiertas de oro. Para llegar hasta allí yo ya  había comprado el pase del día de transporte, que me permitió hacer uso ilimitado del mismo. Tras más de 45 minutos de trayecto, y con cada vez más turistas, el autobús nos dejó en frente de la entrada.Yo aproveché para desayunar algo por la zona antes de comprar la entrada y pasar al templo. En Kyoto hay muchos templos que son gratuitos pero otros en los que hay que pagar entrada. Una vez en las instalaciones un camino lleva a la muchedumbre a agolparse a ras del lago para poder hacer la foto del famoso pabellón dorado. Es bonito, pero la verdad que tal cantidad de turistas agobia un poco y desmerece el lugar. Sin embargo, siguiendo el camino ya se puede apreciar el templo desde otras perspectivas sin tanta gente. La verdad que la zona es bonita y el camino muy agradable entre la arboleda. El pabellón actual es una reconstrucción de 1955 ya que un monje fanático decidió prender fuego al anterior edificio. Es probablemente el segundo templo de la ciudad más visitado después de Fushimi Inari. En mi opinión no estaría tan alto en la lista y no por la entrada, que si mal no recuerdo eran unos 400 yenes (cerca de 3€), sino porque me gustaron más otros templos. Eso sí, estoy seguro que a todo el que lo visite le va a gustar. 

El pabellón dorado sobre el lago

Desde otra perspectiva

Desde los caminos
 
Para llegar a mi siguiente destino volví a coger el autobús, esta vez un trayecto algo más corto hasta la estación de Saga-Arashiyama. Allí dando un paseo llegué hasta el templo de Tenryu-ji. Aquí tienes dos opciones o pagar entrada solo para el jardín o entrada para el jardín y el interior de los pabellones. Yo pillé la combinada porque no era mucho más cara, pero mi consejo es que con la de los jardines es más que suficiente. De nuevo, es un lugar bastante transitado por turistas pero no hay tanto apelotonamiento en sitios específicos. De los pabellones pues tampoco mucho destacable, sí que hay algún grabado y alguna pieza de arte pero nada que me llamara excesivamente la atención. El exterior, sin embargo, me pareció precioso e incluso me gustó más que el pabellón dorado. Hay varios caminos para seguir y no hay mucha gente por los mismos por lo que la sensación de tranquilidad es mucho mayor. Es un jardín que mantiene su forma original desde hace siglos cuando fue diseñado, con su lago y sus rocas a la ladera de la montaña. Sin duda, un lugar para disfrutar.

Hall principal de Tenryu-ji

Uno de los maravillosos caminos

El jardín y el templo

Saliendo por la salida norte del templo llegas a la parte oeste del famoso bosque de bambú de Arashiyama y de hecho ya se ven los bambúes. Cuesta arriba pronto se llega a la famosa avenida de bambús. Eso sí, no esperes hacerte una foto sin gente porque es otro de los lugares más visitados de la ciudad. Aun así yo creo que merece la pena pasear por este callejón rodeado de estas plantas tan curiosas. A la salida de esta calle de bambús se llega a un cruce, a la derecha puedes acceder a la casa de té de Okochi Sanso y a la izquierda ir hacia el parque de Kameyama, que durante el Sakura tiene que estar precioso. Yo fui directamente hasta el parque y luego bajé a orillas del río Katsura para dar un paseo. La verdad que la zona pese a estar llena de turistas es muy agradable. Después de disfrutar de la zona tocaba volver a la estación, no sin antes parar en un puestecillo de takoyakis para satisfacer mi gula y otro de taiyakis, una especie de gofre con forma de pez y relleno de crema que estaba bastante rico. 
 

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Bosque de bambúes de Arashiyama

El famoso callejón
Paseando a orillas del río
Taiyaki

En la estación de Saga Arishayama pasa una línea JR, así que entra en el JRPass. Allí pillé el tren hasta la estación central. Al salir vi que justo el bus que pasaba cerca del albergue iba a salir así que me ahorré esa caminata. En el albergue cogí algo de ropa de abrigo y salí de nuevo en busca de otro bus que me llevaría hasta las faldas del templo de Chion-in. Mi idea era la de hacer una rutilla por la montaña de Higashiyama y ver atardecer desde un mirador que hay en la cima. Podéis ver la ruta explicada e indicada en la siguiente web. Hasta la cima se tarda cerca de una hora, según el ritmo y lo que te pares. No está muy allá indicada en algún punto, pero en la web que he enlazado más o menos te pone los hitos que hay que seguir para no perderse. El mirador la verdad que tienes unas vistas envidiables sobre la ciudad pero sin duda si ya has llegado hasta allí arriba no dudes en pagar la entrada del templo de Seiryuden. Para mí una de las joyas escondidas de Kyoto, tiene un jardín espectacular y unas vistas de la ciudad maravillosas para ver la puesta de sol. Además coincidió que abrían por la noche y lo pude ver iluminado desde dentro. Una pasada la verdad. La pena que justo la batería de mi móvil murió para poder haber hecho fotos nocturnas del jardín. Al salir del templo, ya con la noche casi encima me acerqué al mirador de fuera donde había algunas personas con sus trípodes y cámaras. Las vistas seguían siendo espectaculares. 


Kyoto a mis pies desde el mirador Seiryuden/Shogunzuka

Templo de Seiryuden

Puesta de sol sobre Kyoto

La torre de Kyoto ya iluminada

Desde el mirador Higashiyama

Tocaba ya vuelta al albergue, pero claro totalmente descartado el volver por donde había llegado, la montaña durante la noche y sin linterna ni móvil no era una opción. Así que decidí bajar por un camino paralelo a la carretera. Para mi sorpresa el camino desapareció y ya solo quedaba bajar por la carretera que encima me dejaba al otro lado de la montaña. Para más inri no había una mísera farola en toda la carretera y la luz iba desapareciendo...después unos 15 minutos bajando ya empecé a ver luz y pronto llegué a una avenida. Me orienté y caminé hacia el norte para así dar la vuelta a la montaña, la verdad que un camino bastante feúcho (al menos por la noche) pasando por al lado de una planta de tratamiento de aguas. Al rato llegué hasta una estación de metro (Keage St) donde pude ver un mapa y orientarme mejor. Decidí continuar por la calle principal de Sanjo Dori ya que vi en mi mapa de buses que había varios que podían dejarme cerca del albergue. Y así fue. Ducha, descanso y salí a cenar hasta un restaurante de soba muy rico: Sobanomi Yoshimura. Para quien no sepa lo que es soba son unos fideos de trigo sarraceno, como si fueran unos tallarines, de un color marrón característico. En el lugar al que fui los hacían a mano y los puedes pedir en sopa fría o caliente. Sin duda un plato a recomendar. En mi caso los pedí calientes junto a un menú con tempura, arroz y ensaladas. Con la panza llena, vuelta al albergue a leer un rato y a descansar.


Mi menú soba

Mapa del Viaje (Itinerario, restaurantes, alojamientos, pubs, lugares de interés)
En este mapa podrás encontrar todos los lugares de los que hablo y localizarlos en el mapa. Para disfrutar en su totalidad recomiendo abrirlo en página completa donde podrás elegir las capas que quieras y así te será más fácil navegar por él. 
 

 
 

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