Por Osiris y Por Apis V

by - octubre 16, 2021

Días 6, 7 y 8. Tour por el desierto occidental

Desde las protestas de 2011 empezó a disminuir la visita de turistas en la zona del desierto occidental. Poco a poco cada vez se van acercando más visitas pero en su mayoría desde el Cairo en tours de dos o tres días hasta el desierto blanco. Viajar por tu cuenta por esta zona no es imposible pero se le acerca y todo se complica mucho más haciendo el trayecto inverso Luxor-desierto-Cairo. La zona tiene 4 oasis principales que yendo desde Luxor serían: Al Kharga, Dakhla, Farafra y Bahariya. El desierto blanco se encuentra a unos 40km de Farafra. Son muchos kilómetros de carreteras—de Luxor a El Cairo por el desierto serán unos 1500km o más —con baches y socavones y por supuesto bajo el sol abrasador. Las carreteras no siempre están abiertas a turistas (al menos eso nos dijeron diferentes personas) y se necesitan permisos especiales para transitar que cuestan bastante dinero (unas 1000LE por persona, aunque seguramente si lo haces a través de una agencia te lo saquen por la mitad). En las carreteras hay varios puntos de control en los que te piden el pasaporte y minuciosamente apuntan todos los datos así como el lugar de donde vienes y a donde vas. En muchos de ellos no hablan inglés y de ahí otra dificultad en el viaje. En los tres días de ruta que estuvimos pasamos unos 10-12 controles.
En el momento de escribir esto si quieres hacer esta misma ruta no te queda otra que contratar un tour y prepararte para desembolsar una excesiva cantidad de dinero (en comparación al resto del viaje) ya que tendrás que pagar el transporte privado (una minivan), a dos conductores (para que se vayan turnando) más luego los alojamientos y las excursiones al desierto en 4x4. Estas últimas si incluye dormir en el desierto difícil que bajen de los 80-100€ por persona. Por supuesto cuanta más llena vaya la minivan más económico saldrá el viaje.
 
Desierto Occidental
Nosotros siendo 4, el tour de 3 noches saliendo de Luxor y acabando en el Cairo al mediodía del cuarto día nos salió cerca de los 300€/persona, incluyendo los permisos, una incursión al desierto blanco con noche allí y las comidas y alojamientos de todo el tour (también agua, refrescos y piscolabis durante los trayectos).  En comparación con un tour de una noche al desierto blanco desde el Cairo (que difícil que bajen de 150€) pues no estuvo tan mal. Contratamos todo el tour a través de Khaled, con el que Mohamed (suelo de Villa Sunrise en Luxir) nos puso en contacto. Khaled se dedica a hacer tours a muchos lugares y también te puede proporcionar transporte y guías. Vive en el west bank de Luxor y podéis contactar directamente con él en el +201021591552 incluso vía whatsapp. Habla inglés perfectamente y soluciona las cosas bastante rápido. Más allá de los tiras y aflojas de la negociación (no olvidéis que los egipcios que se dedican a esto siempre están haciendo negocios) salimos bastantes contentos con él. Siempre pendiente de nosotros e intentando complacer lo que queríamos. Para abaratar costes nos dijo que podíamos buscar los alojamientos del primer y último día por nuestra cuenta y así hicimos. Eso sí, no dudó en echarnos una mano si teníamos que llamar a algún lado. El hombre que nos hizo el safari por el desierto se llama Mahdi y la verdad que muy contentos con él. Así que podéis pedir a Khaled ir con él.
A continuación voy comentando los lugares que visitamos durante estos tres días completos en el desierto occidental.

Oasis de Al Kharga

La carretera había Al Kharga empieza a unos 20km al sur de Edfu. Calcula por lo menos 5h de trayecto. En cuanto te alejas unos pocos kilómetros del Nilo, el desierto te abre sus puertas. Llama la atención la más absoluta nada durante tanto tiempo que de repente se ve interrumpida por verdes de palmeras y algún que otro campo de cultivo. Llegábamos al primer oasis. La verdad que parece algo inexplicable cómo tanta vida puede crecer rodeada de tanta aridez.

Templo de Al Ghueita

Antes de llegar a la ciudad que da nombre al oasis hay un par de templos antiguos reusados por los romanos como fortificaciones. Nosotros visitamos el de al Gueita. La entrada fueron 40LE por persona. Es un lugar que si estás por la zona sin duda merece la pena visitar. Es un templo pequeño bastante bien conservado. Curioso cómo fue aprovechado por los romanos: se pueden ver murallas y muros de casas de adobe en el complejo. Además se puede subir a su tejado con unas vistas al oasis y al desierto.




Necrópolis Al Bagawat y Monasterio Al Kashef

Nos quedamos con las ganas de visitar estos dos lugares, pero al llegar a la zona (pasada la ciudad de Kharga) vimos que estaban cerrados al público. No sabemos si por la hora, porque no había nadie que nos abriera o qué.

Ciudad de Kharga

La ciudad en sí no tiene nada reseñable. Es bastante grande y puedes encontrar de todo si necesitas hacer acopio de víveres o sacar en un cajero.

Oasis de Dakhla

Algo más de 3h de viaje separan Kharga de Mut, la ciudad principal de este oasis. En Mut vas a encontrar también de todo, pero como atractivo turístico no tiene nada. Como mucho una zona de dunas pegadas a la ciudad. 

Poblado islámico de Balat

Antes de llegar a Mut se encuentra esta joya de lugar que sin duda estaría en todas las rutas turísticas si no fuera porque se encuentra tan lejos de los principales focos turísticos del país. Se trata de un pequeño poblado dentro del pueblo de Balat. El atractivo: su arquitectura y construcción. Casitas de adobe han sido restauradas para dar una buena idea de cómo serían en la antigüedad. La primera sensación al pasear por sus laberínticas callejuelas y sus pasadizos fue que estaba en un "Belén" hecho realidad. Las casas tienen formas muy redondeadas, con las puertas muy pequeñas y un color magnífico que invita a gastar la memoria de tu cámara. Por desgracia cuando estuvimos nosotros estaba cerrado, pero pudimos entrar y explorar hasta que llegó un hombre que parecía invitarnos a irnos. Tras hablar con nuestro conductor nos hizo una visita exprés por el poblado y pudimos entrar en algunas de las casas viendo las zonas de rezo, molinos y demás. Al hombre le dimos una propina de 50LE y tan contento.




Al Qasr

Se trata de un pueblo un poco más al norte que Mut en el que su principal atractivo es la parte vieja con sus casas de adobe y callejuelas. Otro de los atractivos de la zona son las termas que hay llamadas Bir (no confundir con cerveza en inglés). Nosotros nos alojamos en un resort que contenía una de las termas: Bir Al Gabal. El lugar se encuentra algo apartado del pueblo pero en una localización envidiable con unas vistas al oasis muy bonitas. Por 650LE cada habitación doble con cena (copiosa y rica), desayuno y uso de la terma no fue una mala opción. Para reservar tuvimos que llamar al +20(0)1210433045.





Oasis de Farafra

La ciudad de Farafra es el centro del oasis que lleva su nombre, pero se trata de una población bastante pequeña y con menos servicios que en el resto de oasis. Se encuentra a unas 4h de Al Qasr. Aunque es la ciudad más cercana al principal atractivo de la zona, el desierto blanco, no parece que esté enfocada al turismo y la casi la totalidad de las compañías de safari (como ellos llaman a la excursión al desierto ya sea en camello, jeep o andando) se encuentran en el oasis de Bahariya. Al pasar por la ciudad no vimos nada de interés y según la información de guías y páginas online no parece haber mucho. Creo que es más acertado hacer noche en Dakhla o Bahariya que Farafra.
En la ciudad tuvimos que rellenar un documento en el que decía que no necesitábamos de la policía turística por la zona (supongo burocracia para intentar lavarse las manos por si sucediera algo). Tras pasar un último control al salir de Farafra ya no encontramos ninguno más en todo el trayecto hasta El Cairo, al menos control en el que nos pararan y pidieran los pasaportes y demás. Vamos, que está claro que visitar el desierto blanco es mucho más fácil desde el Cairo que desde Luxor.

El desierto blanco

La carretera entre Farafra y Bahariya es la mejor de todo el trayecto por el desierto. Se trata de una especie de autovía en la que hay cambios de sentido permitidos cada pocos km. Llama la atención cómo se mete la arena en la carretera y cómo el paisaje desértico cambia poco a poco de arena amarilla a rocas blancas.
Mahdi nos estaba esperando en una de las entradas al desierto con su 4x4, concretamente en la zona de Aqabat. Allí ya nos metimos por grandes dunas de arena y rocas marrones y empezamos a disfrutar del desierto.



Nos trasladamos a otra zona llena de rocas blancas en forma de champiñón y a la sombra de una de ellas plantamos campamento para comer.
Después de comer hicimos una ruta en el jeep por diferentes zonas del desierto blanco y la verdad que una pasada. Entre rocas blancas con forma de olas, rocas con forma de animales y la insignia del lugar: el champiñón y el pollo, buscamos nuestro lugar de acampada antes de que anocheciera.






Tras un precioso atardecer cena en tranquilidad y en cuanto se puso la luna el espectáculo en el cielo. La tranquilidad y la ausencia de ruidos bajo un manto de infinidad de puntos blancos es de lo más relajante. Pasear por la zona y ver escarabajos y zorros del desierto no tiene precio. Además, la temperatura era muy agradable y no pasamos frío. Dormimos bajo la constelación de Orión en unos sacos hasta que el sol empezó a clarear el horizonte. Al despertarnos vimos que los zorrillos habían estado de visita por nuestro campamento. Ver amanecer en suma tranquilidad y en ese escenario es impagable. La experiencia de pasar el día y la noche en el desierto fue una de las mejores del viaje.





Oasis de Bahariya

A 175km del desierto blanco se encuentra el oasis de Bahariya. Su asentamiento principal es Bawiti, bastante grande y con todos los servicios. Un buen sitio para asentar campamento y conocer la zona.

Desierto negro

A unos 20km al sur de Bawiti se encuentra el desierto negro. Decenas de montañas de arena anaranjada y rocas negras salpican el paisaje. Nosotros subimos a una de ellas y las vistas merecen mucho la pena. Parece mentira que en tan poca distancia haya tanto contraste con el cercano desierto blanco.


Bawiti

Esta animada población tiene tres lugares turísticos para visitar: una exposición de momias, un complejo con tumbas y un complejo con restos de templos. La entrada es conjunta para todos ellos, cuesta 100LE. Las momias son de la época griega y hay ocho. Curioso, sin más. Las tumbas es quizás lo más interesante de visitar, alejadas del arte del valle de los reyes pero con pinturas muy bien conservadas. Los templos casi no se aprecian por su estado de conservación pero también son curiosos de visitar.
Otro lugar a las afueras del pueblo que merece mucho la pena visitar es el bosque de palmeras y el lago salado.







Para dormir hay muchas opciones, tirando de cualquier buscador de hoteles vas a encontrar buenos precios.
Para comer sin lugar a dudas un lugar muy barato, con un jardín y una tienda beduina, donde te sirven la carne en un cofre/parrilla. La comida para los 6, nosotros y los dos conductores, nos salió por 475LE.


Itinerario




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